Aldo Santos
Lo ocurrido en Juliaca, con la reciente vacancia de David Mamani Paricahua, parece parte de un libreto conocido: Un alcalde enfrentado con el Consejo Municipal y un primer regidor o teniente alcalde que ha pasado a liderar la oposición y se declara enemigo político de su antiguo compañero de partido. ¿Acaso el escenario no fue el mismo en Ilave y terminó con el asesinato de Cirilo Robles Callomamani?
Podríamos citar otros ejemplos como los ocurridos en las municipalidades de Lampa, Chucuito- Juli, Carabaya o Yunguyo (en todas hubieron pedidos de vacancia) y aunque el hecho se esté convirtiendo en cotidiano, creo que nos debería llevar a repensar el rol que cumplen los movimientos y/o partidos políticos en nuestra región y el país, como promotores de gobernabilidad y en la afirmación de la institucionalidad.
Además, ello puede dejar lecciones importantes a los actuales movimientos y/o partidos políticos que pugnan por hacerse con la gestión municipal y regional, a fin de que incorporen criterios que permitan generar movilización social con personas que busquen construir alternativas de gobierno coherentes y no se conviertan en una suma de oportunistas que, una vez llegados al gobierno, generen caos y desgobierno, estancando el desarrollo local.
No pretendo hacer un juicio de valor sobre la reciente vacancia del burgomaestre juliaqueño u otros casos similares, tampoco abundaré sobre la “celeridad” que tiene el Jurado Nacional de Elecciones para resolver estos casos –ya habrá oportunidad para ello-, sin embargo vale recordar que en las “batallas” entre concejales, alcaldes, consejeros y presidentes regionales, los únicos perdedores somos las(os) ciudadana(os). A poco menos de cinco años de la última gestión del Gobierno Regional, no olvidemos lo funesto que puede ser, el tener un gobierno de ese tipo.
La vacancia es un mecanismo constitucional y necesario cuando algunas autoridades incumplen con sus funciones o incurren en actos dolosos, sin embargo no puede ser, en ningún caso, una forma de acceder al poder. Volviendo a Juliaca, más allá del “triunfo” de la oposición, miles de hogares siguen sin servicios de agua y desagüe o viviendo en medio de una creciente inseguridad, eso va más allá de cualquier enfrentamiento o rivalidad política.
En ese sentido, los electores tenemos como responsabilidad y posibilidad, el elegir a nuestras próximas autoridades sobre la base de propuestas programáticas de desarrollo; todavía estamos a tiempo de exigirlos y evitar que este tipo de escenarios se conviertan en el común denominador en muchas localidades de la región y el país, por el bien de la democracia y porque estos finalmente subastan el desarrollo en pleitos innecesarios.
Publicado en el diario Los Andes
1 comentarios:
Amigo Aldo Santo, felizmente no eres aldo mariategui el lambe trasero de los grupos de poder de lima, que desprecia al pobre de quien sale el dinero que paga a sus amos para que le den el pan del día, bueno soy colla y como tal he estudiado en Juliaca mi secundaria y primaria, amo tanto como amo a mi peru, no soy regionalista, cuando me preguntan de donde eres les digo no me preguntes de donde soy, preguntame que tengo en la cabeza, DECIAS QUE EL COMERCIO NO ES COMPATIBLE CON EL TURISMO, con este concepto estoy contrariamnete opuesto, en razón de que el TURISMO ES SOLAMENTE INCOMPATIBLE CON LA MINERIA, en nuestro pais existen ciudades con pleno desarrollo del turismo con el comercio, solo tiene que tener una autoridades local (Alcalde provincial) con lo que ponen las gallinas bien puestos y por supuesto UNA VISION DE FUTURO, en vista que explosión demográfica y las migraciones van a provocar el CAOS. Estaremos en contacto te felicito por tu sitio web.
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